Menos tramos, menos impuestos
El pago al fisco será menor este ejercicio para la mayoría de los contribuyentes al subir Hacienda en su nueva reforma el mínimo personal en 1.650 euros
Alberto Hernández
Fotografía: Vicente Vicens
laEconomía.com (28.12.2006)El gobierno de Rodríguez Zapatero ha vendido la nueva reforma fiscal, que comienza a aplicarse este 2007, como el medio para lograr “la equidad en el tratamiento fiscal a todos los contribuyentes”, según decía Pedro Solbes, ministro de Economía y Hacienda cuando presentó el proyecto.
Como pilares fundamentales de la reforma, Solbes señalaba “la simplificación de los impuestos; la rebaja de la carga fiscal para las rentas salariales medias y bajas, y el aumento de la productividad y el crecimiento económico”.
A nivel popular, las medidas más significativas se encuentran en las rentas simples, que son mayoritarias en España, según indican desde el Ministerio. Estas fuentes apuntan que el 60 por ciento de los contribuyentes se beneficiarán de un 17 por ciento de rebaja. Es decir, pagarán menos impuestos respecto a la normativa que regía hasta ahora. Fundamentalmente será posible por los nuevos tramos, que más que sufrir una modificación sustancial se van a aplicar de manera bien distinta gracias a la disminución de las bases de cálculo.
Se ha previsto un aumento de la reducción de la base imponible gracias a que con mayores ingresos -rendimientos netos- la reducción es mayor, respecto a 2006. Se beneficiarán de esta reforma las rentas más bajas -rentas inferiores a los 17.360 euros anuales-.
Los profesionales
empresistas (titulados mercantiles y empresariales) concretan esos cambios personales fundamentalmente en tres puntos. Por un lado, en cuanto al mínimo rentable, la ley propone una reducción de 4.000 euros anuales para rentas de hasta 9.000 euros, frente a las anteriores de 3.500 euros para rendimientos netos de trabajo iguales o inferiores a 8.200 euros.
Segundo, y quizás la novedad más interesante para la mayoría de declarantes, los mínimos personal y familiar también aumentan. Por regla general, el nuevo mínimo personal es de 5.050 euros anuales, frente a los anteriores 3.400 euros anuales. Asimismo, los mínimos por hijo se incrementan hasta en un 30 por ciento, y los mínimos por discapacidad entre un 13 y un 38 por ciento.
El tercer pilar, tratado en el anterior número de LA ECONOMÍA, se refiere a los rendimientos de capital mobiliario. En este punto se opta por la exención de los dividendos y participaciones en beneficios, con el límite de 1.500 euros anuales. Para el pequeño ahorrador es un beneficio, pero al resto se les sube tres puntos, pasando a tributar al 18 por ciento lo que antes se situaba en el tramo del tipo marginal del 15 por ciento.
Escala más simple
La otra característica buscada en el nuevo IRPF es la simplificación. La tributación de las plusvalías se iguala al 18 por ciento en todos los casos principales; y el número de tramos del nuevo impuesto es cuatro -uno menos que hasta ahora-. Según datos del Ministerio de Economía, más de la mitad de los contribuyentes tributará a un tipo único del 24 por ciento. El marginal máximo, por su parte, se reduce en dos puntos, quedando en un 43 por ciento.
La rebaja más importante, tal y como refleja la información oficial del Gobierno central, es para las rentas del trabajo, cuya reducción se incrementa entre un 8 y un 14 por ciento. Además, por primera vez, esta reducción se podrá aplicar también a determinados trabajadores autónomos.
En general, se anuncia que el 99,5 por ciento de los contribuyentes verán mejorados sus gravámenes ante el fisco. La mejora media de todos ellos será del 6 por ciento.
Hasta ahora los factores de reducción habituales en la familia media eran planes de pensiones, hipoteca o alquiler por la vivienda, mínimo personal y número de hijos. De estos dos últimos ya se ha hecho referencia, y el cambio sobre el cálculo de la renta es, cuanto menos, interesante.
Dificultades en la vivienda
Sobre la vivienda y la fórmula de ahorro a largo plazo no se puede decir lo mismo. El límite de aportaciones a fondos y planes de pensiones -más productos ligados a la dependencia- se establece en 8.000 euros, y sólo puede aumentarse en casos especiales como discapacidad o edad cercana al retiro profesional -hasta 24.250 euros para los primeros, con un máximo del 30 por ciento de la renta activa; y hasta un 50 por ciento de ésta para mayores de 52 años-.
Respecto a la vivienda, el máximo a declarar se queda en los mismos 9.015 euros del año anterior, y sólo quedan eliminados los tramos usados hasta ahora, dejando el tipo de reducción en un único 15 por ciento, sin hacer distinción entre los primeros y los siguientes ejercicios.
laEconomía.com (28.12.2006)