LaVanguardia.es: El ICAC, un supervisor molesto
11, 16 de 2005-08-16 de 2005
La Vanguardia (15.08.2005)
Al Col·legi de Censors de Comptes de Catalunya no le gustan ni la reforma emprendida por el ICAC ni la propia existencia del organismo. Albert Folia, presidente de este colegio profesional, opina que no es necesario un organismo público que controle la actividad de auditoría y aún menos que tenga capacidad normativa y punitiva al mismo tiempo. "Es como si la Guardia Civil se dedicara a cazar al delicuente y a juzgarlo también".
Según Folia, el ICAC emite normas desde un punto de vista administrativo, con una visión muy rígida y poco profesional (en el ICAC, no obstante, están presentes tres asociaciones de derecho público que representan a la profesión). En opinión de Albert Folia, sería necesario transformar el ICAC en un organismo de corte anglosajón, con presencia de todos los afectados - empresas, auditores, sindicatos- para llegar a la autorregulación de la profesión.
Las propuestas del colegio van en una dirección muy distinta de la recogida en el proyecto de la octava directiva europea, cuya aprobación se espera para final de año. La directiva recomienda a los países miembros la creación de organismos de supervisión de la actividad auditora, siguiendo un modelo de intervención pública más potente que el actual, pero en línea con el que funciona en España.
Al Col·legi de Censors de Comptes de Catalunya no le gustan ni la reforma emprendida por el ICAC ni la propia existencia del organismo. Albert Folia, presidente de este colegio profesional, opina que no es necesario un organismo público que controle la actividad de auditoría y aún menos que tenga capacidad normativa y punitiva al mismo tiempo. "Es como si la Guardia Civil se dedicara a cazar al delicuente y a juzgarlo también".
Según Folia, el ICAC emite normas desde un punto de vista administrativo, con una visión muy rígida y poco profesional (en el ICAC, no obstante, están presentes tres asociaciones de derecho público que representan a la profesión). En opinión de Albert Folia, sería necesario transformar el ICAC en un organismo de corte anglosajón, con presencia de todos los afectados - empresas, auditores, sindicatos- para llegar a la autorregulación de la profesión.
Las propuestas del colegio van en una dirección muy distinta de la recogida en el proyecto de la octava directiva europea, cuya aprobación se espera para final de año. La directiva recomienda a los países miembros la creación de organismos de supervisión de la actividad auditora, siguiendo un modelo de intervención pública más potente que el actual, pero en línea con el que funciona en España.
Por Francisco Jesús Sierra Capel |
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En: Auditoría y Contabilidad