Expansión.com: El Gobierno aplaza un año la reforma contable ante las fuertes críticas
12, 28 de 2006-09-28 de 2006
El Gobierno aplaza un año la reforma contable ante las fuertes críticasPor P. GONZÁLEZ./C.CUESTA. Madrid, en ECONOMIA en EXPANSION de 2006/09/28
Una enmienda socialista en el Congreso retrasa al 1 de enero de 2008 la aplicación para todas las empresas de las normas internacionales de contabilidad. El Congreso debate hoy el proyecto presentado por el Ejecutivo.
Expansión.com (28.09.2006)
El Ejecutivo remitió al Parlamento un proyecto de ley de modificación de la legislación mercantil para adaptar la contabilidad de todas las empresas a las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).
El texto elaborado por el Ministerio de Economía y Hacienda -que oficialmente recibe el nombre de Proyecto de ley de reforma y adaptación de la legislación mercantil en materia contable para su armonización internacional con base en la normativa de la Unión Europea- contemplaba que las empresas debían aplicar la nueva contabilidad a partir del 1 de enero de 2007.
Pero la fuerte protesta de las organizaciones empresariales -ver EXPANSIÓN del pasado día 22-, la presión de los grupos políticos, y la premura en el calendario ha forzado un aplazamiento. Así, el Grupo Socialista ha presentado una enmienda al proyecto de ley que retrasa la entrada en vigor de la norma al 1 de enero de 2008, "y se aplicará respecto de los ejercicios que se inicien a partir de dicha fecha".
El PSOE justifica el cambio para "favorecer la adaptación" de las empresas a la reforma y para "simultanear en la medida de lo posible la normativa mercantil y contable con la articulación normativa de sus implicaciones fiscales". El Ministerio de Economía ya ha adelantado que la nueva contabilidad fuerza una modificación en profundidad del Impuesto sobre Sociedades.
Algunos expertos apuntan que las NIIF obligarían a realizar una treintena de modificaciones de calado en el impuesto. La aplicación de las normas internacionales, por ejemplo, supone la desaparición de la amortización del fondo de comercio -y, con ello, de su consiguiente efecto de incentivo fiscal-, un mecanismo que ha impulsado la inversión exterior de las empresas.
La reforma contable supone "una auténtica revolución" para las empresas, según CEOE, que ha criticado muy duramente este proyecto.
La patronal ha protestado por las nuevas obligaciones que supone la contabilidad internacional, que añaden complicaciones y costes, sobre todo a las pequeñas y medianas empresas. En este sentido, CEOE critica especialmente que la ley derogue el régimen simplificado de contabilidad para las pymes -ver EXPANSIÓN del pasados día 21-.
Las críticas han venido incluso desde las propias filas socialistas.
El conseller de Economía y Finanzas de la Generalitat de Cataluña, Antoni Castells, ha reclamado del Gobierno una "modificación radical" del proyecto ley, porque supone "cargas excesivas y dificultades técnicas totalmente inapropiadas" para las pymes.
Como las organizaciones empresariales, Castells defiende un aplazamiento de la reforma, y el mantenimiento de la contabilidad simplificada de las pequeñas empresas.
El aplazamiento de la reforma contable es una de las once enmiendas al texto registradas por el Grupo Socialista al proyecto de ley. CiU ha presentado 47 enmiendas, y el PP, 35. Estos grupos, además, han planteado sendas enmiendas a la totalidad, que hoy se debaten en el Pleno del Congreso.
El Grupo Socialista ha estado negociando con la oposición, para suavizar el contenido del proyecto de ley, y evitar el veto de la Cámara al proyecto del Gobierno. Se ha producido un acercamiento con CiU, que defiende en sus enmiendas el mantenimiento de la contabilidad especial para las pymes, si bien contempla que se pueda modificar "de conformidad con la normativa que al efecto apruebe la UE". El PSOE se muestra "flexible" en sus posiciones, y aceptaría introducir en la reforma elementos que contemplen "las especificidades" de las pequeñas empresas. Fuentes socialistas apuntaron que también podrá contemplarse un régimen transitorio para evitar el impacto en el fondo de comercio de las operaciones ya realizadas.
CiU mantiene su enmienda de totalidad, pero no es descartable que pueda retirarla en el último momento, como pasó también con la reforma fiscal.
Los puntos más polémicos
La reforma de la normativa contable suprime el mecanismo de amortización del fondo de comercio, uno de los instrumentos que más han favorecido la inversión de las empresas en el exterior.
El texto deroga el régimen simplificado para las pequeñas y medianas empresa -con un activo inferior al millón de euros, una cifra anual de negocios por debajo de los 2 millones de euros, y una plantilla de menos de 10 trabajadores-, que se puso en marcha en 2004.
Los cambios introducidos, además, incluyen mayores exigencias de información a los directivos. Así, cuando una empresa que posea directamente o "mediante una persona que actúe en su propio nombre, pero, por cuenta de aquéllas", un porcentaje no inferior al 5% del capital de otras sociedades, deberá añadir a las cuentas información necesaria relativa a esas segundas compañías.
Entre esa información que tendrá que ofrecer la compañía de sus directivos deberá figurar igualmente "la participación en el capital y el porcentaje de derechos de voto, así como el importe del patrimonio neto y el del resultado del último ejercicio de la sociedad".
Las empresas con filiales, al incluirse el concepto de grupo horizontal, tendrán la obligación de aportar detalles consolidados de su grupo empresarial tradicional y del supuesto grupo horizontal formado junto a todas las empresas controladas por sus directivos, o por personas con las que puedan estar concertados.
El PSOE acepta introducir que se mantenga un trato diferenciado para las pymes
PP y CiU han presentado sendas enmiendas a la totalidad del texto del Economía
El conseller Castells reclama una modificación "radical" del proyecto de ley
Expansión.com (28.09.2006)